Que es bueno que un ejemplar como Javier Rodríguez no esté al frente de la sanidad madrileña, nadie lo duda. Pero ¿por qué Ignacio González le echa ahora?. Hubiera estado mejor cesarle a la primera barbaridad de cambio. No será que como el Sr.Rodríuez ya vino "comido" no pierde nada y González pretende ganar ahora una baza ? La clase política nos merece tan poca credibiidad que solo cabe pensar mal: lo han pactado.